
Desde principios del año 2014 se escucha hablar regularmente del regreso de "El Niño" en el Océano Pacífico central, es decir, el ENSO (El Niño southern oscillation). Se espera sus efectos más graves para fines de año y abundan muchas preguntas sobre la importancia y las consecuencias del fenómeno climático sobre productos agricolas tropicales y particularmente el cacao seria afectado por este fenómeno.
Esta irregularidad climática ha sido bien estudiado en la costa del noroeste de América del Sur donde se observa como resultado del calentamiento de las aguas superficiales del Pacífico con una disminución de la presión atmosférica, un aumento de la temperatura y precipitaciones inusuales en importancia hasta devastadoras en el norte de Perú y Ecuador. Pero El Niño tiene consecuencias globales particularmente en las regiones tropicales del mundo donde se cultiva el cacao. También es causa de graves sequias allí (South East Asia y el noreste de América del Sur) y además ventarrones devastadores (Caribe, Pacífico central).
En Wasi-manta, que se encuentra en las laderas orientales de los Andes, las influencias meteorológicas del Pacífico y de los Andes, como tambíen del Este Atlantíco y de Amazonía, se hacen sentir alternativamente. La combinación de estos dos sistemas, que determina una estación lluviosa de diciembre a abril y una temporada calurosa menos lluviosa el resto del año, es generalmente beneficioso al riego natural de las plantaciones gracias a la lluvia y luego el secado natural gracias al sol que favorece la composición aromática de los granos de cacao.
Por lo tanto, con el regreso del Niño se puede temer las dificultades ocasionadas por un excedente o escasez de lluvia : el desarrollo de enfermedades causadas por hongos, la maduración más lentas de la mazorcas, las complicaciones para la fermentación y el secado en caso de abundante lluvia durante y sobre todo después de la temporada húmeda. De lo contrario, la sequía persistente conlleva obviamente a una pérdida de volúmen en la fructificación y el debilitamiento de los árboles má tiernos. En conclusión, no hay cuando se acaba de hablar del Niño.







